sábado, 29 de mayo de 2010

EL PRIORAT INCENDIADO

El Priorat está incendiado estos días de colores magistrales, pinceladas inauditas de colores subidos encima del verde verde verde que se ve por todas partes.

Los rosales encendidos, encendidos de enormes rosas de todos los colores. En LA TENA, NUNCA LOS ROSALES estuvieron tan hermosos como este año y tan cargados de rosas, rosas por doquier. Los rosales salvajes colmatados de esas rosas tupidas, llenas de pétalos que parecen hojas de papel de seda. Los rosales traidos de viveros, con esas rosas tan bien formadas, tan poco aromáticas, nada que ver con el aroma mediterraneo y exótico de las rosas salvajes.
Ayer caminamos diez minutos y cargamos con gran cantidad de flores silvestres hermosísimas, un ramo tupido multicolor. Sobretodo esas espigas violetas, y esas enormes amapolas rojas, y las margaritas amarillas, y las blancas, y el amarillo de la ginesta...y las enormes rosas salvajes de color rosa pálido que hay en la Tena, repartidos por sus laderas. Y las siempre vivas lilas que han plagado la finca...y esos bancales entre el verdor y los millones de margaritas amarillas...

Mañana prometo ir con la cámara, aunque cuando la belleza del paisaje es tan excitante, tan sobrenatural, soy incapaz de apartar la vista del infinito.

3 comentarios:

  1. Jolines Domi, me habías asustado!! Sí, la verdad es que es lo que tiene la primavera ... las flores sacan lo mejor para nuestro deleite, el sol brilla con fuerza y todo se une para ofrecernos un festival de colores y sensaciones, aromas y detalles que sólo, sólo podemos admirar y comprender cuando estamos frente a él.

    Bss, Silvia

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  2. Pues si, los colores se iluminan, y la contemplación es inevitable.
    La simfonía de colores es inaudita...

    tengo sobre la mesa, a mi lado, un enorme ramo de flores silvestres, francamente espectacular.
    Hoy volveré por más...

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  3. Por cierto, lo de incendiado se me ocurrió , cuando ayer, por poco me pego un morrazo en mi viaje a Marçá por ir tan fijada en los colores de las flores que hay, exuberantes ellas, en las cunetas de la vieja carretera de Porrera a Falset, y sobretodo, en un plano en recodo de la carretera, literalmente incendiado por miles, millones de amapolas rojas, que forman un tapiz rojo espectacular, da casi miedo.

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